Le tienen sin cuidado

Ken Whisenhunt dijo no preocuparse por las críticas que lanzó Anquan Boldin en Arizona


TEMPE -- El entrenador en jefe de los Arizona Cardinals, Ken Whisenhunt, minimizó los comentarios críticos del receptor abierto Anquan Boldin después de la victoria de su equipo por 41-21 en Chicago.






Boldin estuvo limitado en las prácticas toda la semana por una lesión de tobillo. Calentó para el partido, se sintió bien, y esperaba jugar, sólo para volver al vestidor y encontrar que sus cosas habían sido removidas de su casillero.
"Nadie fue lo suficientemente hombre para decirme cuál era la situación", dijo Boldin.
Whisenhunt dijo que informó a Boldin poco tiempo después de haber entregado la lista de jugadores inactivos.
El entrenador dio a los jugadores el lunes libre, y dijo que la actitud de Boldin "no me preocupa en lo absoluto".
"De hecho, es casi lo que se busca porque desea jugar", dijo Whisenhunt. "Pienso que todos sabemos lo duro y competitivo que es Anquan. El hecho de que estaba molesto por no haber jugado es lo que se esperaría. Ciertamente no tengo problemas con eso".
El receptor tres veces Pro Bowl ha lucido un tanto desencantado en la presente temporada, una actitud que probablemente se origina en la negativa del club de otorgarle una extensión contractual, algo que dijo que la gerencia de los Cardinals le había prometido.
Dijo al inicio del campamento de entrenamiento que no hablaría de la disputa contractual durante la temporada. Nadie dentro de la organización ha acusado a Boldin de permitir que el problema afecte su rendimiento. Sus compañeros lo consideran uno de los jugadores más duros y trabajadores en la plantilla.
Pero, lesionado con frecuencia durante su carrera, ha sido frenado esta campaña por un problema de tobillo. La lesión ocurrió durante el triunfo del equipo ante Houston en la Semana 3, y se agravó cuando el tobillo recibió un golpe directo en la derrota de Arizona ante Carolina.
Boldin no entrenó durante la semana hasta el viernes, cuando trabajó de manera limitada. Había hecho lo mismo la semana previa y jugó. Dijo sentirse bien tras calentar en Chicago.
"Si yo hubiera tomado la decisión, hubiera jugado", dijo Boldin. "Cuando volví, todas mis cosas habían sido sacadas de mi casillero, así que yo no tomé esa decisión. Sé que estaba listo. No fue el campo, ni nada de eso. Es lo mejor que me he sentido en tres semanas".
Whisenhunt dijo que su decisión de no alinear a Boldin se basó más que nada en las condiciones sueltas del campo de juego.
"El campo estaba grueso y suelto, y el apoyo no era le ideal", dijo el entrenador después del juego. "Hemos visto a los jugadores resbalar y caer en otros partidos, y temía que pudiera torcerse el tobillo con facilidad saliendo de un corte".
Whisenhunt dijo el lunes que otra razón para sentar a Boldin fue la ausencia del apoyador Gerald Hayes por un problema de espalda. Eso metió a Ali Highsmith, un jugador de equipos especiales, a la titularidad defensiva, requiriendo más cambios de plantilla.
"Conozco por lo que ha pasado Anquan en los últimos dos juegos, y se ha cansado un poco al final", dijo el entrenador después del encuentro. "Tenemos una dura serie de partidos en seguida, y un par de juegos divisionales. Quería cerciorarme de que estaría listo".
No es la primera vez que el ultra competitivo Boldin se ha quejado públicamente por no estar sobre el campo. Participó en una guerra de gritos captada por las cámaras con el entonces coordinador ofensivo Todd Haley en la banca porque no estaba dentro del juego cuando Arizona marchó para conseguir el touchdown del triunfo ante Philadelphia en el Juego de Campeonato de la NFC de la postemporada pasada.
Información de AP fue utilizada en la redacción de esta nota.