Los problemas crecen

Malos resultados para los equipos españoles en la UEFA Champions League


MADRID -- Malos resultados para los equipos españoles en esta fecha cuatro de esta fase de la UEFA Champions League. El único saldo positivo fue el empate a uno del Sevilla, ya que los andaluces garantizaron su pase a la siguiente ronda y casi seguro sean primeros de su grupo. Los dos grandes tampoco pasaron del empate, aunque en el caso del Real Madrid fue más productivo que el del Barcelona. Y es que los campeones de Europa con el 0-0 en Rusia tienen que ganar sí o sí al Inter y empatar como poco en Ucrania en la última fecha. Lo contrario sería estar fuera de la Champions, un sitio donde lamentablemente no estará el Atlético de Madrid que no pudo con el Chelse si bien los de Quique mostraron una notable mejoría.

EL CAMPEÓN SE CONGELA





Apuntó maneras en el Camp Nou el Rubin Kazan y con dos hachazos se llevaron tres puntos que el equipo de Guardiola puede acabar echando de menos. Y es que los azulgrana empataron en Kazan y se quedan en una situación tremendamente incómoda. Igualados a puntos con los rusos, por detrás del Inter y con el Dinamo de Kiev pisándoles los talones. Tienen que ganar los dos partidos que le queda para asegurarse la clasificación, situación nueva para un grupo acostumbrado a ganar.
En cuanto al partido, se vieron las lagunas que acechan a los azulgrana. Básicamente, los contrarios se le cierran cada vez más, dejan pocos espacios. Esos huecos, el año pasado se encontraban. Pero resulta que los cracks no están, aunque se les espera. Messi está deprimido desde que se vio con Maradona. No tiene nada que ver con el jugador alegre de la temporada pasada. Y su juego lo nota.

Otro que no está y se le espera es Iniesta. Al bueno de Andrés le falta fondo físico y recuperar la magia. Es de los pocos jugadores que desequilibran en el uno contra uno y es básico para romper las telas de araña del rival.
También volvió Henry, tras un mes lesionado. Si recupera el nivel del año pasado, será un jugador importante. Si, por el contrario, se dosifica para llegar al Mundial en plena forma (será su despedida del panorama internacional), malo para el Barcelona. Habrá que acudir al mercado de invierno para buscar un extremo.

EL MADRID DA LA CARA EN MILÁN
Se esperaba con gran entusiasmo el regreso del Real a un campo maldito para ellos, San Siro. En la capital de España todavía escuece el 5-0 que les infligió el mejor equipo de las últimas décadas, el de Sacchi. Aquel conjunto destacaba por su orden, capacidad defensiva y talento en ataque. Una máquina perfecta. Nada que ver con el Milan de hoy en día. Aún así, el Madrid dejó buena imagen, pese al empate final.
De entrada, Pellegrini sacó del once titular a Raúl en un partido 'grande'. Eso no había sucedido prácticamente en 15 años, lo que indica que el capitán va cediendo el testigo. Uno de sus sucesores, Higuaín, apenas aportó ante los italianos. Sí lo hizo Benzema, enchufado como pocas veces esta temporada. Al francés se le exige que marque goles y respondió ante los regalos de Dida. Si tienen paciencia con él, ahí tienen goleador para una década. Lo único que escama es su carácter, sospechosamente parecido al de Nicolas Anelka.

Jugó bien Ramos, seleccionando correctamente las subidas al ataque. Pero sigue sin ser el jugador total que se comía al rival desde su banda derecha. Puede ser un problema físico, pero no está a su mejor nivel desde hace demasiado tiempo.
Pero el gran protagonista era Kaká, que regresaba a su casa. Allí le quieren porque devolvió la grandeza a este equipo. Siempre amable y sonriente, el brasileño recoge lo que sembró: cariño. Eso antes y después del partido, porque con el balón en juego fue una auténtica pesadilla para sus ex compañeros.

Por cierto, a modo de apunte, hay jugadores del Milan que dan lástima. Ver a Nesta, con lo que ha sido, en esa forma es muy triste. Como a Dida, un auténtico coladero. Por no hablar de Zambrotta, nada que ver con lo que era en la Juventus. En fin, que el tiempo pasa para todos.
EL SEVILLA, CLASIFICADO







Sin hacer ruido, pero el Sevilla es el único equipo español que ya está en Octavos de final. Los de Jiménez empataron ante los alemanes del Stuutgart, una auténtica calamidad esta temporada. El técnico sevillista ha encontrado el orden y un once más o menos definido que le está dando resultados.
En el centro del campo, Zokora se ha convertido en el Sheriff. Corta y distribuye con elegancia y fuerza, combinación nada fácil. Otro acierto más de la factoría Monchi.También se ha ganado un hueco el argentino Perotti, un puñal por la banda que anulado la progresión de Diego Capel, perjudicado por su afán de llevar el balón cosido al pie.

Arriba, Negredo se ha hecho un hueco junto a Luis Fabiano, dadas las lesiones de Kanouté. El malí no está para jugar todos los partidos, sus achaques cada vez son más y los minutos menos. Pero sigue siendo un jugador importante.
Aunque el alma de este Sevilla es Jesús Navas. El interior está cuajando la mejor temporada de su carrera y ante los alemanes anotó el gol de su equipo. Ya ha dado el paso de aceptar la llamada de la selección y por fin le veremos con la Roja. Hay que recordar que sus problemas de ansiedad le impedían acudir a la llamada del seleccionado. Una buena noticia para él, para el Sevilla y para el fútbol español.

ADIÓS ATLETI...


En su mejor partido de la competición, el Atlético dijo adiós a la competición por la que tanto ha luchado la temporada pasada. Quique parece haber revitalizado a una plantilla amodorrada y conformista, que al menos dio la cara ante el poderoso Chelsea. Un equipo que cuenta con uno de los mejores jugadores del momento, Didier Drogba.

La buena noticia en los rojiblancos la dio José Antonio Reyes, aplaudido por la grada del Vicente Calderón. Es curioso el caso de este jugador. Triunfó en el Sevilla desde muy joven y Arsene Wenger se lo llevó al Arsenal, donde cuajó grandes actuaciones. Internacional, todo iba viento en popa y a toda vela. Pero misteriosamente, comenzó el declive. Con poco más de veinte años parecía un veterano de 35. Sin forma y pasado de peso, su carrera hacía aguas. Ahora, con Quique, puede tener la oportunidad de redimirse.

Ahora parece que los pitos van para jugadores como Sinama Pongolle, un caso claro de delantero sin gol. Es rápido y fuerte, pero no sabe encontrar la portería. Y ese es un déficit demasiado grande.