La panacota no deja de ser un flan con más nata que huevo. Su nombre nos suena muy bien y por eso lo solemos pedir en los restaurantes italianos. Su sabor es fantástico y además es muy fácil de preparar.

Ingredientes:
Nata líquida (de cocinar): 250 ml
Leche: 250 ml
Azúcar: 100 gramos
Gelatina sin sabor: 7 gramos
Esencia de vainilla (opcional): 1 cucharadita






Preparación:
Cogemos la gelatina y la diluímos en agua fría hasta que quede completamente disuelta. Mezclamos la nata con la leche, el azúcar y la vainilla. Disponemos esta mezcla en un recipiente y lo llevamos a ebullición.
Cuando observemos que rompe el hervor añadimos la gelatina y mezclamos muy bien. El siguiente paso es disponer esta mezcla en un molde para que se enfríe. El molde debe estar engrasado previamente. Dejamos que se temple un rato fuera de la nevera y luego lo meteremos, como mínimo, una noche.
Tras este tiempo tendrá la textura que buscamos. Cortamos y emplatamos, podemos decorar con frutas del bosque, menta o cualquier otra idea de nuestra cosecha que aporte color y sabor.